Formados por la modificación del
vapor de agua en suspensión en la atmósfera
Son los meteoros formados por partículas muy pequeñas de agua o de
hielo que se encuentran en supensión en la atmósfera y que dificultan notablemente la
visión. A este grupo pertenecen:
I) La niebla: Hidrometeoro formado por gotas de agua muy
pequeñas, que pueden verse a simple vista, y que reducen la visibilidad horizontal por
debajo de un kilómetro. Se produce principalmente en otoño e invierno y casi nunca
en verano.
La intensidad de la niebla se gradúa por la distancia de la
visibilidad horizontal. Existen tres grados, así diremos que una niebla es débil
cuando lo que se vé esté comprendido entre los 500 y los 1.000 metros; será moderada
para distancias entre los 50 y los 500 metros y densa cuando la visibilidad sea
inferior a lso 50 metros.
II) La neblina: Hidrometeoro formado por gotas de agua microscópicas que
reducen la visibilidad entre 1 y 10 kilómetros con una humedad relativa superior al 80%.
También es conocido con el nombre de bruma. Es un fenómeno meteorológico muy
habitual en cualquier momento del año, aunque en los meses de verano se da en muy
contadas ocasiones.
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Depositados sobre objetos en la
superficie terrestre
Son meteoros que se producen cuando el vapor de agua atmosférico se
condensa sobre objetos que se encuentran en el suelo. De esta manera se forman los
siguientes:
I) Rocío: El depósito está formado por gotitas de agua. Se
produce con humedades comprendidas entre el 80 y el 100%, según temperaturas. Es típico
del otoño y de la primavera, raro en el invierno, por ser las temperaturas muy bajas y
casi no se produce en el verano (ambiente muy seco y temperaturas excesivamente altas). Se
observa principalmente al amanecer, después de noches despejadas y de poco viento y es
mas frecuente en los lugares bajos y llanos que en las cumbres o en las laderas
montañosas.
Físicamente, este meteoro se produce cuando un objeto en la superficie
terrestre se enfría por debajo de la temperatura de condensación de la capa de aire
cercana a él, que por tanto no puede contener tanto vapor de agua, con lo cual se produce
la condensación y la formación del rocío sobre dicho objeto.
Es muy importante que sepamos diferenciar un meteoro mezcla de rocío y
escarcha, el rocío blanco, que es un depósito de gotas de rocío congeladas
posteriormente.
II) Escarcha: En este caso el depósito es de cristales de hielo
y no de gotas de agua como en el caso anterior. La formación es idéntica a la del rocío
pero con temperaturas cercanas o inferiores a los 0 grados centígrados; por tanto, lo
veremos principalmente durante el invierno y momentos fríos de otoño y primavera.
III) Helada: Es la congelación directa de la humedad en el
suelo, formándose una capa vidriosa y muy resbaladiza. Típica de tiempo muy frío.
IV) Cencellada: Se produce cuando en una zona de niebla con algo
de viento, las gotículas se congelan rápidamente al entrar en contacto con los objetos
cercanos al suelo, principalmente sobre las superficies expuestas al viento. Si el
fenómeno es duradero da la sensación de haber nevado y puede acumularse, sobre todo al
lado opuesto de donde sopla el viento, formando en postes de telégrafo o teléfono
auténticas "banderolas". Es típico de momentos fríos del otoño y del
invierno. También se conoce con el nombre de niebla helada.
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Partículas levantadas de la
superficie terrestre por el viento
En este caso se trata de partículas de agua o hielo que debido a
la acción del viento son levantadas del suelo.
I) Rociones: Conjunto de gotitas de agua arrancadas por el
viento en la superficie de una gran extensión de agua, generalmente en las crestas de las
olas, y transportadas a poca distancia en la atmósfera.
II) Ventisca: Conjunto de partículas de nieve levantadas del
suelo por un viento bastante fuerte y turbulento. Si la altura a la que son levantadas
no es muy grande, se dice que la ventisca es baja; pero si por el contrario son
elevadas a grandes alturas, nos encontraremos ante una ventisca alta.
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Partículas que caen libremente en
el seno de la atmósfera sin llegar al suelo
En ciertos momentos del año, principalmente en los meses de verano,
aunque puede darse en cualquier época del año, la atmósfera que se encuentra por debajo
de una masa nubosa está muy seca y cuando se inicia la caída de las gotitas nubosas
desde la base de la nube empiezan a evaporarse rápidamente y no tienen tiempo de alcanzar
el suelo. Es el meteoro llamado virga y que lo podemos observar a modo de
"cortinas" que cuelgan de la base da las nubes.
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Partículas que caen por la
atmósfera y alcanzan la superficie terrestre
Es lo que habitualmente llamamos precipitación y son los
meteoros formados por partículas líquidas o sólidas, según la temperatura ambiente,
que caen desde las nubes y que llegan hasta el suelo con más o menos velocidad.
Según la temperatura ambiente, los más habituales de observar en
nuestras latitudes, son:
I) Lluvia: Se produce cuando la precipitación es de
partículas líquidas en forma de gotas de agua con un diámetro superior a 0.5
milímetros y que caen con velocidad apreciable, o bien de gotas algo más pequeñas, pero
que caen muy dispersas. Las nubes que la producen son los cúmulus, cumulonimbus,
nimbostratus y altostratus y pocas veces los stratocúmulus y stratus.
II) Llovizna: Es una precipitación muy uniforme,
constituída solamente por gotas de agua con un tamaña inferior a 0.5 milímetros de
diámetro y que caen muy próximas unas a otras y con una velocidad de caída muy pequeña.
Es típica de los altostratus y en menor medida de los nimbostratus. En España recibe
diversos nombres comunes según las distintas regiones, como calabobos -la
acepción más generalizada-, orvallo en Galicia y Asturias o sirimiri en el
País Vasco.
III) Nevada: Esta precipitación es en forma de cristales de
hielo estrellados o ramificados. Procede de las mismas nubes que la lluvia; y si la
temperatura del aire no ha descendido mucho, los cristales se sueldan entre sí, formando
los copos, que se van depositando sobre el suelo en una capa esponjosa y de espesor
creciente; pero a veces al tocar el suelo se funde y no se aglomera, se dice entonces que
no "cuaja". Cuando caen mezclados agua y nieve o los cristales de nieve están
muy húmedos, se habla de agua nieve.
IV) Granizo: Se produce cuando la precipitación es en forma
de partículas de hielo mas o menos redondeadas y con un diámetro comprendido entre 5 a
50 milímetros y a veces mayores -el temible pedrisco-. Sólo cae en forma de
chubasco y la única nube que puede producirlo es el cumulonimbus. Suelen ser esféricos y
si los cortamos veremos que están constituido por un núcleo de hielo envuelto en capas
concéntricas, a modo de una "cebolla" y su formación requiere de mucho tiempo
dentro de la nube. Hay pedriscos excepcionales en tamaño que son fatales para la
agricultura por los destrozos que producen, pero también el granizo ordinario hace mucho
daño por su velocidad de caída actuando como auténticos "perdigones" que
acribillan a plantas y árboles.
V) Chubasco: Es la precipitación de partículas líquidas o
sólidas, que se caracteriza por un inicio y una finalización brusca, junto con una
variación violenta y rápida de la intensidad de la caída. La cantidad de
precipitación recogida resulta en la mayoría de los casos muy abundante, siendo la
única nube que puede provocarlos el cumulonimbus; aunque a veces, se puede producir de
los cúmulus de gran desarrollo vertical. También se le conoce con el nombre de chaparrón
o aguacero.
Más raros de observar son:
VI) Nieve granulada: Meteoro formado por gránulos de hielo,
blancos y opacos, esféricos la mayoría de las veces, con un diámetro comprendido entre
2 y 5 milímetros. Se produce en situaciones en que las capas medias de la troposfera
están especialmente frías, pero con poco contenido de vapor de agua. Podemos
considerarla como una precipitación que se encuentra entre la nieve y el granizo, de ahí
su nombre.
VII) Cinarra: Precipitación en forma sólida, con el tamaño
de los gránulos de hielo que no sobrepasa el milímetro y con una forma alargada.
Meteoro muy parecido al anterior pero que se produce en condiciones de menor temperatura y
mayor sequedad ambiental.
VIII) Prismas de hielo: Esta precipitación es difícil de
observar, ya que se produce en muy pocas ocasiones. Es una caída de cristales de hielo
en forma de agujas o de columnas, normalmente muy tenues y que dan la sensación de estar
en suspensión en la atmósfera. Este fenómeno se da cuando en toda la troposfera la
temperatura es muy baja, provocando que el vapor de agua se congele directamente con mucha
facilidad y comience su caída. Debido a esta formación, este meteoro tiene la
peculiaridad de poderse producir con el cielo despejado.
IX) Lluvia y llovizna helada: Se produce cuando cualquiera de
estos dos tipos de precipitación se congela cuando entra en contacto con la superficie
del suelo. La congelación de la gota o gotita, debe ser instantánea, con lo que se
forma una película uniforme de hielo sobre la superficie de contacto, lo que concede a
este tipo de precipitación un peligro muy grande, provocando caídas a las personas,
accidentes de tráfico y roturas generalizadas de los cables del tendido eléctrico.
Textos explicativos tomados de los libros:
Introducción a la Meteorología, de Fernando Llorente
Martínez, publicado en la revista de internet RAM.
Manual del Observador de Meteorología, de J. M. Jansá
Guardiola, publicado por el Ministerio de Trasponte, Turismo y Comunicaciones, 2ª
edición, INM 1968.